Oscar “Colores” De Pietro fue uno de los socios que mayor cantidad de años trabajó como guía de montaña. Lo hizo desde 1980, cuando la profesión “renacía” en las montañas de Bariloche. Será recordado por muchas cosas, pero sobre todo por ser una buena persona, algo que muy pocos logran.

En la montaña, el lugar donde paso la mayor parte de su vida.
La partida de Colores, de 72 años, el martes 6 de enero de 2026, sorprendió a muchos, ya que muy pocos sabían que se encontraba gravemente enfermo, internado en el hospital de El Calafate, donde falleció por cáncer. Estuvo acompañado por sus dos hijos, Lucas y Guido, su compañera Paola y sus amigos más cercanos, como Claudio “El Gringo” Schurer Stolle.

En 1996, guiando en Piedra del Fraile.
Colores fue un profesional de montaña toda su vida y hasta el 2025 guio a turistas por la Patagonia. Es uno de los 4 principales fundadores de la AAGM (junto a Mario Gonzalez, Paul Cottescu y Andi Lamuniere) y fue el primer tesorero de la comisión directiva.

En 1989, en una reunion de guias de montaña, con Chulengo, Ernesto Ceballos, Pedro Lüthi, Andi Lamuniere y Paul Cottescu.
Participó con entusiasmo en la organización de los cursos pioneros para guías de montaña de la asociación y dirigió varios de ellos. También dicto cursos para el CAB y trabajó como guía de montaña cuando la profesión no era muy conocida. Años en los cuales nadie quería ser el refugiero en el Otto Meiling y los que subían tenían que llevar todo, hasta la sal. Luego, junto a Claudio Schurer Stolle, Paul Cottescu y Alberto del Castillo se mudo a El Calafate, donde se radicó y desde donde organizaba sus actividades comerciales.

Con Don Guerra, en su memorable quincho, compartiendo con amigos un cordero.
Colores trabajó para agencias de viajes y turismo en las montañas de Europa, Groenlandia y por supuesto la Cordillera de los Andes. Hablo muy bien italiano, inglés y ello facilitó su actividad profesional. Pero sobre todo fue muy buen guía, atento, seguro, responsable y puntual. Entusiasta por organizar viajes a lugares remotos.

Con Claudio, en Italia.
Su ascendencia italiana favoreció que sea muy buen cocinero (en Bariloche hasta llego a tener un restaurante) lo que favorecía que los trekking y excursiones sean exitosos: nada mejor que un buen plato de comida después de caminar en la montaña.

Fue un excelente cocinero y también le gustaba la buena mesa.
Oriundo de Bahía Blanca había empezado a escalar en Sierra de la Ventana, junto a Angel de Luca, Rubén Montesino, Luis Poli y otros compañeros, varios de los cuales se vincularon al Centro Andino Buenos Aires. En los años 70 emigró a Bariloche, se asoció al CAB y comenzó a recorrer y escalar en la cordillera del lago Nahuel Huapi. Pronto integró la Subcomisión de Andinismo y la Comisión de Auxilio del CAB.

En 1974, de pie, en Sierra de la Ventana, junto a Luis Poli y Angel de Luca (de espaldas)
Colaboró con la publicación de la recordada revista del CAB y en su lista de ascensiones se destaca la primera ascensión en solitario por la pared Norte del Pico Argentino, en 1981 y la pared sur del Mercedario, en 1984, en el marco de una expedición oficial del CAB.

En 1984, junto a Chulengo Lamuniere, Mariano Vezzosi y Guillermo Zampieri, frente a la pared sur del Mercedario.
Los que tuvimos oportunidad de compartir la montaña con Colores, hasta trabajar juntos como guías de montaña, podemos decir que lo conocimos bien. Pero, no creo que ninguno pueda decir cuántas novias y compañeras de vida tuvo… ya que los cambios fueron continuos y muchos. Finalmente, Paola, italiana, logró estabilizarlo, ya de grande.

Con Fabiana, Paola y Claudio, sus compañeros inseparables en El Calafate.
Siempre fue un gran emprendedor y solidario en el trabajo. Entre muchas otras tareas comunitarias fue presidente de la Cámara de Turismo de El Calafate y también dirigente del Club Andino Lago Argentino.

En 2019, con Toncek Arko, Ariel Murtagh y Jorge Gonzalez en laguna Torre.
Es junto a Paul y Chulengo el tercer socio fundador de la AAGM que ya partió. Pero perdurara su carisma y buen humor. Su seriedad y honestidad para trabajar, brindando buenos servicios como guía de montaña.
Es alguien a quien también podemos recordar, levantando nuestra copa de vino hacia el cielo.

Verano del 2025, con el «Grupo de los Dinosaurios», en El Calafate.










